No todo está perdido. Eso dice un viejo refrán. Y nosotros estamos de acuerdo. Resulta gratificante saber de muchísimas personas que estaban a punto de cometer alguna acción equivocada y, de repente, al llegarles a su mente la frase Qué nos pasa, Puerto Rico se detenían y corregían tal acción. Nos dimos cuenta también que ya no es tan común ver, por ejemplo, carros circulando por el paseo o personas tomando actitudes incorrectas. Con esto no queremos decir que todo ya esté bien en Puerto Rico, pero sí hemos empezado a notar pequeños cambios en las conductas individuales. Y que cada vez somos más recuperando nuestros valores.